CSI - Inquieto
Grupo italiano, mangado de la página del feisbuu de una amiga. Buenísimos.
Grupo italiano, mangado de la página del feisbuu de una amiga. Buenísimos.
Publicado por
Andri
en
21:10
|
0
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
CSI,
música
Quitamos a los hijos y los pusimos en otra maceta, se empezaron
a morir, la madre por un lado y los hijos por otro, Paqui dijo
que fue porque los separamos, ella está acostumbrada a plantar.
Publicado por
Andri
en
21:44
|
0
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
Notas de mi cajón
Represéntase la brevedad de lo que se vive
y cuán nada parece lo que se vivió
Quevedo
"¡Ah de la vida!" ... ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.
¡Que sin poder saber cómo ni adónde,
la salud y la edad se hayan huído!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.
Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto;
soy un fue, y un será y un es cansado.
En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.
Soneto XXIII
Garcilaso
En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;
y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:
coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre;
marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
No volveré a ser joven
GIl de Biedma
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
Y
Vida retirada
Fray Luís de León
<< ¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruïdo
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!>>
A UN NARANJO Y A UN LIMONERO
Vistos en una tienda de plantas y flores
A. Machado
Naranjo en maceta, ¡qué triste es tu suerte!
Medrosas tiritan tus hojas menguadas.
Naranjo en la corte, ¡qué pena da verte
con tus naranjitas secas y arrugadas!.
Pobre limonero de fruto amarillo
cual pomo pulido de pálida cera,
¡qué pena mirarte, mísero arbolillo
criado en mezquino tonel de madera!
De los claros bosques de la Andalucía,
¿quién os trajo a esta castellana tierra
que barren los vientos de la adusta sierra,
hijos de los campos de la tierra mía?
¡Gloria de los huertos, árbol limonero,
que enciendes los frutos de pálido oro,
y alumbras del negro cipresal austero
las quietas plegarias erguidas en coro;
y fresco naranjo del patio querido,
del campo risueño y el huerto soñado,
siempre en mi recuerdo maduro o florido
de frondas y aromas y frutos cargado!
Publicado por
Andri
en
21:44
|
2
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
Antonio Machado,
fray luis de leon,
jaime gil de biedma,
poesía,
Quevedo
Éstos son cuatro microcuentos que me publicaron en letralia hace seis
años - 2003, parece nada - con el seudónimo de Matute Mendoza. Me gustó mucho
cuando los vi en una página para niños, e incluso algunos de ellos comentaron.
aquí los cuelgo de nuevo, no vaya ser que se los coma el lobo:
Atropello
La sangre me sale a borbotones, no sé bien de dónde. En el suelo cada vez es más abundante. No puedo moverme, he escuchado que en estos casos es mejor quedarse quieto, creo que empiezo a delirar, el coche que me atropelló salió zumbando dejándome en medio de la carretera. Espero que alguien llegue, ya llevo una hora tirado en el asfalto, temo que en cualquier momento pierda la conciencia, la muerte sería fatal, ahora que he conseguido besar a Paula. Mis últimos dos años han girado sobre esa idea, ahora convertida en hecho. Paula, mi linda Paula. La carretera quema mi piel, es una sensación extraña, también siento frío. No consigo recordar la matrícula, aunque creo que tenía una "L" de conductora novata, seguramente se habrá ido tan rápido para pedir ayuda, esperaré a que esa buena mujer venga. Ese árbol se parece al del jardín de mi casa, aunque tiene menos hojas, es extraño, cada vez lo veo mas cerca. Paula, mi linda Paula.
La puerte perfecta
Cuando llegaba siempre estaba tumbada y gimiendo junto a la puerta, esa era la frontera que debía cruzar para adentrarse en ese mundo que tanto temía, todos los días se acercaba lentamente e intentaba cruzarla, cuando estaba a punto de conseguirlo estallaba en llanto y se dejaba caer, se convertía en un adorno más de la casa hasta mi llegada. Cambiábamos de puerta cada dos meses, me gritaba despiadadamente cuando le ponía objeciones a esa extravagancia agorafóbica, estaba convencida de que en la puerta estaba el problema. Tuvimos todo tipo de marcos, las formas cada día eran más raras, ella se encargaba de diseñarlas. Un día la encontré en la calle, y sorprendido le pregunté cómo se encontraba, ella sonrió mientras señalaba a los vecinos agolpados en torno a nuestra casa, al acercarnos todos se alegraron al vernos, nos preguntaban cómo se había producido la explosión. Ella me susurró que había conseguido diseñar la puerta perfecta.
La frontera
En la frontera se encontraba vacío.
Esta vez encontraría la forma de salir del bar sin pagar, a su alrededor sólo había esqueletos llenos de cerveza y tequila, el camarero era el único orondo del lugar:
—¿Dónde está el servicio, Jack? —llamó al camarero gordo por su nombre de pila, se lo escuchó al tipo de al lado.
—Al fondo a la derecha —el gordo no lo miró, miraba babosamente el culo de una rubia que jugaba al billar.
Caminó lentamente hacia el servicio, asegurando con sus formas despreocupación; una vez dentro del servicio, vio una pequeña ventana con mucha costra, no le fue difícil salir por ella.
En la frontera el aire era espeso.
Miraba hacia el desierto, no sabía si podría cruzarlo, después de él se encontraba lo ansiado durante años. La frontera tenía venas.
Se dirigió a la carretera, unas mujeres muy pintadas pararon su coche ofreciéndole cobijo en su cacharro. Se montó mientras Jack el gordo gritaba a lo lejos.
El charco de gasolina
Miraba a las estrellas, tumbado en la carretera, encima de un charco de gasolina que había lamido. Cerraba un ojo e intentaba tocarlas, poniendo el dedo índice encima de las luces parpadeantes, buscaba un indicio de realidad, empezaba a verlo todo borroso, percibía cómo dejaba de sentir.
Desconsolado, traicionado, aporreaba el suelo, todo era una broma, su existencia no era real, él era el sueño de un vagabundo, a la vez soñado por otro vagabundo, algo irónicamente recursivo. Gracias a que lamió el suelo, todo era más claro, esas luces, esos seres, no estaban ahí, él tampoco, nada era, nada.
Publicado por
Andri
en
11:45
|
5
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
Matute Mendoza,
microcuentos
A veces me da algo de reparo el histrionismo que muestro
en algunos los post que escribo. Hace mucho que dejé de
escribir en el blog con cierta asiduidad, de hecho llevo bastante
tiempo que sólo me acuerdo de él cuando llego de salir por ahí,
algo ebrio. No digo que esté mal cierta dosis de
histrionismo; pero me da la impresión que da una imagen
distorsionada de mi, digo, puedo llegar a ser así en algunas
situaciones. pero no soy así. No sé si me explico. Puede que
todo esto sea producto de cierta inestabilidad.
Ahora no me siento nada bien, en dos semanas y media he
perdido dos bicicletas - medio las he perdido, medio me las
han robado- y me he cargado la que me dejó un colega. Se la he
tenido que llevar a arreglar, claro. He empezado a cobrar más,
pero no hago más que malgastar dinero, y ya casi estoy sin un pavo.
En fin, no tengo muchas ganas de contar más. Saludos.
Publicado por
Andri
en
20:57
|
4
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
histrionismo
(* En uno de mis cajones tengo un montón de notas
algunas dificilmente descifrable, y otras con algunos años,
las colgaré aquí. )
¡Corre, muchacho!
- Infancia
Silencio, pensamiento, me preguntan y no reacciono, perdida de
la maleta con el dibujo del pájaro loco, cagarme en los pantalones
en la miguilla, objeto de burla, renacer como un payaso, una niña
escribe mi nombre dentro de un corazón y la descubren, ella lo niega,
otra niña me persigue para cogerme las pelotas, pelea con un esbirro
del chulo, otra con el chulo, otra con Eugenio
Publicado por
Andri
en
13:04
|
0
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
Notas de mi cajón
Publicado por
Andri
en
07:31
|
2
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
juerga,
yo
<< luego ella comenzó a escribir poesía, no leí casi ninguno de sus |_poemas,
pero, de alguna manera, me alegré por ella.
luego se lastimó el cuello mientras hacía yoga
y empezó a cobrar seguro por incapacidad, y nuevamente me alegré |_por ella,
todos los poetas querían cobrar seguro por incapacidad
era mejor que la inmortalidad.>>
Fragmento de un poema de Bukowski
Publicado por
Andri
en
11:14
|
0
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
Bukowski,
poesía,
poetas
Publicado por
Andri
en
23:50
|
2
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
andres 3.0,
gabriela 1.0,
sobrinos
Mañana voy al traumatólogo, y le llevo una radiografía
que me hice en el centro de salud, imaginemos que podría
pasar:
yo: Hola, buenas.
Médico: Qué tal, dígame,qué le ocurre?
yo: me duelen las cervicales, le he traído una radiografía
para que la vea.
la mira.
Med: ¡Por dios! ¡cómo sigue de pie este hombre!
enfemeraaa!enfermeraa!
entra la enfermera asustada:
Enfermera: qué quiere?!dígame, qué quiere?!
med: Traiga una camilla!, hay que operar enseguida a este
hombre, no sé como su cuello aun puede sujetarle la cabeza.
yo: ¿có-co-como?
med: Usted no se mueva!
Publicado por
Andri
en
23:28
|
3
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
traumatologo
Esta tarde a una hora un poco imprudente por el calor
que hacía, he cogido la bici y me he ido a dar una
vuelta para estirar las piernas; por el camino recordaba
los tiempos hasta la tardía adolescencia cuando uno
se iba al portal de al lado o al piso de arriba, el
del Yoye, llamabas preguntabas por el colega en cuestión
y te pirabas con él a buscar a más gente para hacer
el gamba. Con la edad uno a la vez que aprecia
la soledad, también es víctima de ella; pero claro,
a quien vas a llamar a las cuatro de la tarde con
cuarenta grados de temperatura. Creo que más bien
lo que ha ocurrido es que tenía una sensación de
represión interna leve, la típica angustia vital que
se alivia con un litro de cerveza o un porro.
Así que salí de mi barrio con el camino decidido,
La Alameda, me encanta ese sitio. Las carreteras
estaban vacías, y el sol pegaba fuerte, me aliviaba
un poco de aire que corría, y que no era del todo
caliente, de ese que utiliza Mary Poppins para volar.
Cuando he llegado a la zona de la antigua tabacalera ya
he empezado a ver más gente, la mayoría extranjeros,
siempre me ha hecho gracia verlos coloraos como gambas
a media tarde en verano paseando por la ciudad.
"Han llegado al infierno, queridos".
Pasando por la Avenida de la constitución vi que
el Fnac estaba abierto, e inmediatamente pensé en
la casa del libro, que estaba cerca, en dos minutos ya
estaba amarrando la bici al lado de un segurata de una
tienda. al final de la calle me pareció ver a un
local que se parecía al Coco, colega de la
infancia y adolescencia, que sé que aprobó las
opocisiones a la policía. No me apetecía saludarlo
y me metí en la casa del libro a ver que se cocía
por allí.
Al principio busqué libros de Isaac Asimov, la parte que
dedica a los robots, estoy buscando material para un
proyecto, encontré un libro que englobaba todo los
relatos que tiene de ese tema; pero no me hizo gracia cuando
lo hojeé, seguiré buscando, a ver si alguna novela
que también tiene sobre el tema y que me recomendó
Serge. Luego me fui al rincón que tienen para la poesía
y después de bichear vi la obra poética de Eduardo Haro
Ibars por 14 euros, lo abrí al azar y las fuertes imágenes
poéticas me golpeaban, ¡estaba recibiendo una paliza y nadie
decía nada!.
Seguí dando vueltas, buscando sobre teoría, historia,
filosofía o cualquier cosa, de la literatura, tengo interés
en aprender más, y en mejorar componiendo
versos. No encontré nada interesante, de cualquier forma
como se aprende es leyendo y observando a los demás imaginé,
seguro que en parte por las pocas ganas de gastar pasta.
Fui a un par de plantas más, tiene cuatro, compartiendo
un par de veces ascensor con una chica rubia muy linda,
con la que pensé "coño, a ver si se va a creer que la sigo,
con lo vacío que está ésto".
Hasta que llegué a un sitio donde me desbordé de alegría,
encontrando algunas buenos libros que me faltaban, era la
miniplanta de las colecciones de bolsillo, os cuento la
compra a ver que os parece:
- En el camino, Jack Kerouac.
Tampo tiempo leyendo sobre la generación beat, sobre Kerouac,
Ginsberg, Burroughs, Neal Casidy,.., fragmentos de sus novelas,
versos, etcétera, y aun no me había comprado o imprimido este
clásico de Kerouac. Deseando leerlo.
- Ponche de ácido lisérgico, Tom Wolfe.
En su tiempo me leí Miedo y asco en las vegas de Hunter
Thomson, y tenía ganas de leer a Wolfe, con quien por lo
visto se disputa la creación del periodismo gonzo.
- El guardián entre el centeno, J.D. Salinger.
Me pasa igual que En el camino, he ledo mucho sobre Salinger,
me he leido algunos de sus relatos, de hecho compongo cuando
estoy jodido una frase basada en el título de uno ello
"Un día perfecto para el pez plátano", y yo reescribo
"Hoy no es un buen día para el pez plátano". Deseando leerlo
también.
- Pedro Páramo, Juan Rulfo.
Me he leido Rayuela de Cortazar, Ficciones de Borges,
Cien años de soledad de García Marquez, y éste es,
junto a unos pocos más de los que, por lo visto,
hay que leer para aprovechar un poco mas la estancia
en este pedruño. Deseoso de empezarlo, con ganas.
y por último bajé a la planta baja y cogí también el
de Eduardo Haro Ibars, desde que lo descubrí deseaba
tener más poemas suyos. Así que allí me hallaba con
cinco libros y un tanto eufórico, mirando a otros
clientes que buscaban sin encontrar, y con ganas de
decirles, "pardillos, qué sois unos pardillos". Tampoco
tanto. Me dirigí a la caja, y como ya había contado
antes, me cobraron 48 euros, qué felicidad.
Algo así querrán sentir los que se ponen en
la puerta de los negocios antes de que abran en
el día de comienzo de las rebajas. Comprendo
que sigan haciéndolo, es un subidón, "por favor,
gangas, quiero un chute de gangas, si no de gambas".
A lo que iba, con mi compraza echa me monté de nuevo
en la bici, y me fui a la plaza de la alameda, compré
en un chino una botella de refresco y me puse a leer
al poeta Haro Ibars en un banco con sombra. La bicicleta
estaba a mi vera cual caballo fiel, y la gente pasaba
por mi lado mientras leía. A los poetas me gusta leerlos
a fogonazos, coger un poemario y leer al azar varios
poemas y dejarlos, igual que algunos de sus versos
me parecieron grandiosos, otros me dejaron preocupados
por la posibilidad de haber descubierto a un farsante,
y me puse a leerlo con más atención, con los
ojos más chicos que los del chino que me había atendido.
Afortunadamente encontré versos que me devolvieron
a mi éxtasis, lo de antes me cambió hasta de estado
de ánimo, exagero un poco, pero si que me afectó.
Terminé el refresco, ojeé los otros libros y me fui
contento a casa pensando en el festín, y que con ese tipo
de libros que me había pillado me entrarían unas ganas
irrefrenables de coger una mochila y pirarme al carajo.
Lo mismo salgo esta noche.
Publicado por
Andri
en
19:04
|
4
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
alameda,
bicicletas,
Edurdo haro ibars,
kerouac,
Libros,
literatura,
poesía,
rulfo,
salinger,
Serge
Mi vecino Antonio, el del tercero, siempre ha sido muy educado,
demasiado, y muy prudente. Tiene desde hace un tiempo
dos perros negros pequeños y gordos, que cuando pasas por al lado
te ladran haciendo el gesto de morderte. Antonio me dice "no, si
no hacen nada, si sólo ladran, está gente no hacen ná, si son
muy tranquilos, vamos, que si hiciesen algo yo no los llevaría
sin bozal, pero no hacen nada, no hacen nada, pasa, pasa, que yo
les sujeto" y mientras mira al suelo disimula una sonrisa que apaga
rápido. Me descoloca el otro Antonio que vislumbro en ese
gesto facial .
Otra cosa: Hoy iba con la bicicleta bastante rápido y algo
axfisiado en una carretera casi sin tránsito, cuando me adelantó
poco a poco un hombre de 80 años en su coche. Ni que viniese
del siglo XV, pero me causó una sorpresa momentánea, y
después extrañeza. ¿Civilización y naturaleza son conceptos
divergentes?.
Publicado por
Andri
en
23:02
|
0
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
Antonio el del tercero,
extraño
Hora de la ceniza
Roque Dalton
Finaliza septiembre. Es hora de decirte
lo difícil que ha sido no morir.
Por ejemplo, esta tarde
tengo las manos grises
libros hermosos que no entiendo,
no podía cantar aunque ha cesado ya la lluvia
y me cae sin motivo el recuerdo
del primer perro a quién amé cuando niño.
Desde ayer que te fuiste
hay humedad y frío en la música.
Cuando yo muera,
sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable,
mi bandera sin derecho a cansarse,
la concreta verdad que repartí desde el fuego,
el puño que hice unánime
con el clamor de piedra que exigió la esperanza.
Hace frío sin ti. Cuando yo muera,
cuando yo muera
dirán con buenas intenciones
que no supe llorar.
Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.
Siento unas ganas locas de reír
o de matarme.
Publicado por
Andri
en
23:43
|
7
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
poesía,
Roque Daltón
Hace mucho vi varias veces la Película 12 monos, me gustaba
el juego con el tiempo y con alguna paradoja que se producía, los
viajes en el tiempo siempre tienen tirón. También me parecía
interesante la historia apocalíptica que contaba. Hasta
aquí puede parecer que hablo de Terminator, pero hay otros
factores que le separan de ese formato, como son el cuestionarse
la realidad, y sobre todo la locura y por ende la psiquiatría,
aunque Terminator II creo que si tiene algo de ésto.
En una secuencia de la película, la protagonista femenina que
es psiquiatra le dice a su jefe - en un manicomio - "¿acaso
la psiquiatría es la nueva religión?" (más o menos), cuando
empieza a creer la historia del viajero en el tiempo y a la
vez atormentado Bruce Willis. A cualquier aprendiz
de terapeuta estoy seguro le comentarán que tenga cuidado
con los paranoicos, que pueden resultar muy convincentes; pero
ella a pesar de tener mucha experiencia le empieza a creer,
después de descubrir varias cosas, claro.
Esas ideas, que obviamente no son nuevas, me interesaron mucho,
la psiquiatría como religión. No creo que yo sea ni el primero
ni el último que cuando ha estado jodido con ansiedad, o
depresión, o se ha detectado algún pensamiento neurótico, no
haya recurrido a ver síntomas por internet. Según lo
hipocondriaco que sea quien lea pues adaptará cualquier
enfermedad a lo que le ocurre, y al final comenzará a tener un
pequeño temor a volverse "loco", como digo esto depende de la
persona.
La psiquiatría se convierte en "religión" cuando su base son
unas normas y unos esquemas que definen al individuo, y un grupo
toma eso como parte central de esa ciencia para juzgarlo; y es
que hay una diferencia sustancial entre las física, la biología,
y demás disciplinas con ésta y es que los psiquiatras en cierta
forma pueden ser tomados como científicos-jueces, y a veces
podría ocurrir que si no son buenos profesionales ellos mismos
se lo crean.
¿Cuándo la psiquiatría debe entrar en la vida de alguien?
sin duda cuando hay sufrimiento. El otro día en el trabajo
le comentaba a mi colega Juan precisamente eso, dos personas
con comportamientos muy extravagantes, que con el argot popular
pudiesen decir "esos tíos están locos", y pongamos que uno sufre
y otro no, pues bien, la psiquiatría solo debería ayudar al
que lo pasa mal (si él quiere, que ese es otro tema), como
si tuviese un brazo roto, al otro se le debería dejar en paz,
y si no se hace por vergüenza ajena familiar o de su entorno,
es ahí cuando la psiquiatría toma otro papel, uno realmente oscuro.
Debo completar ésto, en el párrafo anterior no me refiero
a gente que sean un peligro social real. tampoco a algunas
psicosis u otras enfermedades muy graves que hagan imposible
la inserción o convivencia.
Publicado por
Andri
en
08:00
|
0
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
12 monos,
Locura,
Psicología,
psiquiatría
Hace unos meses asistí a una escena curiosa, había dos críos
comiendo pipas en el autobús, y tirándolas al suelo, mientras
daban voces, el autobús estaba lleno de gente. Un chaval de
unos veintitantos años les dijo:
- No tiréis más pipas al suelo!
a lo que uno de los niños, con personalidad y desafío le respondió:
- ¿Por qué?
Claro, y ahí está la madre del cordero, ¿por qué?
- No se puede ir tirando cosas al suelo - se le veía apurado -
- ¿Por qué? - decía de nuevo con cara desafiante -
- Por civismo! - acertó a decir el chaval, ante la mirada atenta
de todos los que estábamos en el bus, era una situación muy interesante-
el niño no entendió el palabro, que más bien parecía destinado
a la audiencia que al crió, y espetó de nuevo:
- ¿Por qué?
No recuerdo mucho más, sólo que un tío con barbas y con look heavy
empezó a hacer lo mismo que el niño, a comer pipas y a tirarlas al
suelo.
He sacado algunas conclusiones de ésto,
1. A veces llamar la atención de cierta forma y en ciertos sitios
y a cierta gente es menos cívico que la falta de civismo que se
quiere corregir (no tiene por que referirse al caso anterior)
2. Según en que sociedad, barrio, entorno, no se debe intentar
educar a niños ajenos, no vivimos en Utopía.
3. Entendiendo civismo como unas normas para una buena
convivencia, el que pone las normas es el que se tiene que
encargar de hacerlas cumplir.
4. Las normas "cívicas", según para quien, pueden resultar elitistas,
represoras, etcétera y por lo tanto atractivas de no cumplir.
sobre todo por que las normas de convivencia varían según el
grupo social, pero se suele imponer las del dominante.
5. Aun así es posible que se pudiesen consensuar una cuantas,
como el tema de los derechos humanos.
Publicado por
Andri
en
11:26
|
2
comentarios
Enlaces a esta entrada
Etiquetas:
civismo